Santo Domingo.- La muerte de Rebeca Brizard, una joven de 27 años y madre de tres hijos, tras someterse a una cirugía estética en un centro que operaba sin autorización en Alma Rosa, Santo Domingo Este, desencadenó una investigación de las autoridades.
El caso también sacó a la luz los testimonios de otras mujeres que aseguran haber sido intervenidas por Emmanuel Hernández, señalado de hacerse pasar por cirujano plástico.
La investigación además reveló que el establecimiento donde ocurrió el procedimiento no contaba con licencia de habilitación del Ministerio de Salud Pública.
Las denuncias recopiladas muestran un patrón similar: pacientes captadas a través de centros estéticos y redes sociales, procedimientos realizados en clínicas que, según los testimonios, no reunían las condiciones necesarias, y complicaciones que en algunos casos terminaron en infecciones, nuevas cirugías y millonarios gastos médicos.
- Salud Pública confirmó que la clínica donde murió Rebeca Brizard operaba sin habilitación y detectó 26 incumplimientos durante una inspección.
- Al menos dos mujeres más afirman haber sufrido graves complicaciones tras procedimientos atribuidos al mismo falso cirujano.
Una cirugía que terminó en tragedia
El viernes 24 de julio, Rebeca Brizard acudió junto a su esposo a la denominada Clínica Obesidad y Anti-envejecimiento Dra. Griselda Basora, donde sería sometida a una abdominoplastia y una lipotransferencia.
Era la primera vez que ambos visitaban el lugar.Según el relato de su esposo, la cirugía concluyó alrededor del mediodía, pero la joven le confesó algo que lo sorprendió: aseguró que nunca perdió el conocimiento durante el procedimiento y que sintió toda la intervención quirúrgica.
«Mami, yo estoy mala», repetía una y otra vez mientras pedía agua. Minutos después, mientras ambas permanecían abrazadas, la joven falleció.
Rebeca era propietaria de Fashionista RD, un negocio de venta de ropa que mantenía desde hacía más de una década. Familiares la describen como una emprendedora dedicada, que había construido su clientela a través de las redes sociales y que dejó tres hijos en la orfandad.