MOSCÚ.- Dos personas murieron y al menos nueve resultaron heridas como resultado de «uno de los mayores ataques de drones» ucranianos contra la provincia de Moscú, informó este martes el gobernador local, Andréi Vorobiov.
El gobernador confirmó el hallazgo del cuerpo de un hombre de 71 años bajo los escombros de una vivienda, donde también resultó herida una mujer. A esta víctima se suma la muerte de un joven de 20 años en otro sector de la provincia.
Agregó que todos los heridos están recibiendo atención médica.
En cuanto a los daños materiales, detalló que el ataque afectó a 47 viviendas particulares ubicadas en siete municipios de la provincia. Además, un edificio de apartamentos y una sala de calderas sufrieron la rotura de ventanas, aunque sin causar víctimas ni obligar a realizar evacuaciones.
También se registraron daños en tres vehículos civiles y un pequeño incendio en un almacén, que ya ha sido extinguido. Los servicios de emergencia continúan trabajando en todas las zonas afectadas.
ATAQUE A GRAN ESCALA
Durante la pasada noche y madrugada, Moscú y sus alrededores sufrieron un ataque a gran escala con drones.
De acuerdo con el alcalde capitalino, Serguéi Sobianin, desde las 20:30 del 5 de octubre hasta las 05:00 de la madrugada del 6 de octubre se detectaron en total 650 drones que se dirigían hacia la ciudad. El funcionario detalló que la mayoría fueron destruidos a gran distancia y que la defensa antiaérea logró derribar otros 105 aparatos al acercarse.
Este último ataque se produce en un contexto de ofensivas aéreas intensificadas. Según informó la jornada anterior Sobianin, desde el 1 de septiembre un total de 9.994 drones ucranianos fueron lanzados hacia Moscú. El alcalde precisó que la mayor parte de esta oleada mensual fue neutralizada a larga distancia, mientras que otros 862 aparatos fueron interceptados cuando ya se acercaban a la capital.
Desde Moscú calificaron la acción como un «ataque terrorista contra barrios civiles donde no hay objetivos militares».
Sobre estas agresiones, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, fue categórico: «Ucrania debe pagar un precio por ello; ya lo está pagando y seguirá pagándolo».