SANTO DOMINGO. – La lluvia cayó con fuerza sobre el Estadio Olímpico Félix Sánchez, pero nadie pareció darle importancia. Mientras el aguacero empapaba las gradas y la pista, miles de personas permanecieron en sus asientos o buscaron refugio bajo los pasillos del estadio con un solo propósito: esperar a Marileidy Paulino.
Lo que pudo convertirse en una interrupción de la jornada terminó siendo parte de una de las postales más emotivas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
El agua no apagó los aplausos, los cánticos ni las banderas. Al contrario, hizo que la celebración se sintiera aún más especial.
«Estoy muy agradecida con el pueblo dominicano, que viene a apoyarme. No es lo mismo verlo desde la televisión que vivirlo. Creo que el orgullo es inmenso», manifestó la campeona tras la competencia.
Paulino aseguró que la lluvia no afectó su desempeño y explicó que está acostumbrada a competir bajo esas condiciones.
“Para mí, la lluvia es bendición, ya que me ha tocado en varios escenarios importantes y creo que estoy preparada para todo”, afirmó.
Entre quienes esperaron bajo la lluvia estaba Valerie Cruz, quien expresó que todo fue «muy bonito ver cómo la República Dominicana se unió.
Todo el mundo estaba yéndose a la grada, pero nadie se fue del estadio. Fue muy bonito».
La misma sensación compartía Luciver Silva. Para ella, el mal tiempo nunca representó un obstáculo.
«Yo sabía que íbamos a correr, íbamos a ganar. La impulsábamos con esa algarabía, esa bulla y ese corazón dominicano», dijo mientras aún celebraba el triunfo a la salida del estadio.
Otra de las asistentes, empapada y aún con la emoción, resumió en pocas palabras lo que muchos pensaban mientras la lluvia seguía cayendo.
«Nos mojamos todos, pero íbamos a ganar como quiera», dijo la joven Claudia. No importó la ropa empapada ni los zapatos llenos de agua. El momento era demasiado grande para marcharse.«Cuando cae agua es porque hay bendición», dijo Elizabeth Moreno, resaltando el significado especial de la lluvia.