Breaking News
Loading...
martes, 11 de agosto de 2026

 

Familiares y amigos continuaban buscando este martes con la ayuda de los medios de comunicación y las redes sociales a allegados en paradero desconocido tras el potente terremoto del lunes en Colombia.

El temblor causó la muerte del al menos 169 personas, así como el derrumbe de decenas de edificios, principalmente en las ciudades de Pereira y Cali, sin que se hayan ofrecido datos oficiales sobre desaparecidos.

La tierra tembló en Colombia a las 07.34 hora local de la víspera (12.34 GMT) por un terremoto de magnitud 7.4 con epicentro en San José del Palmar, un pueblo del departamento del Chocó, en la región del Pacífico, situado en límites con los departamentos de Risaralda y Valle del Cauca, entre los más afectados por la tragedia.

En Cali, donde hay al menos 85 fallecidos, según cifras preliminares de la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales), y en Pereira, con 66 víctimas mortales confirmadas, la gente pide ayuda para encontrar a los suyos.

Labores de búsqueda

Se espera que el número de víctimas suba a lo largo del día, a medida que avanzan las labores de búsqueda y rescate, cruciales en las primeras 72 horas tras el sismo para el hallazgo de supervivientes.

 Estos son algunos de los mensajes que inundan hoy las redes sociales:

  • "Juan Romero vive en Pereira, Risaralda. Ayúdanos a encontrarlo".
  • "Henry Palacio y Sonia de la Pava, dos personas de la tercera edad son buscadas, no han tenido comunicación con ellos. Estaban en la Unidad Residencial Verona I de Pereira".
  • "Se busca a la familia Lozano Mora en Cali, ayúdanos a encontrarlos".

Entre las personas que no han podido ser localizadas después del terremoto hay 164 españoles, según informó este martes el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.

Una de ellas es Alicia Cabrera Zagalaz, de 32 años, cuya tía, Julia María Cabrera Ruiz, se comunicó con EFE en Bogotá para tratar de obtener información sobre su sobrina y otros familiares.

"Necesitaría saber noticias de mi sobrina Alicia Cabrera Zagalaz. Es una chica española de la provincia de Jaén que ha salido con su madre, María Dolores Zagalaz, y una tía de vacaciones a Colombia. Ellas viajaron el jueves", dijo la mujer en un mensaje de audio.

Entre los casos que más repercusión han tenido están el de Darío Patiño Rivera, padre del periodista Darío Fernando Patiño, quien vivía en el edificio Torres del Limonar, de Cali; o el de la niña Violeta Guerrero, quien estaba en casa de su abuela, Amparo Jaramillo, en el Conjunto Residencial Guadalupe, uno de los que colapsó con el terremoto y de quienes nada se sabe desde entonces.

Los equipos de rescate buscan sin descanso entre los escombros a los centenares de personas que siguen desaparecidas y sobre las cuales las autoridades no tienen cifras consolidadas, como tampoco de muertos y heridos por esta tragedia, la peor de Colombia en este primer cuarto del siglo XXI.

  • En ese mensaje asegura que León XIV está "vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del terremoto que ha afectado gravemente varias zonas de Colombia, causando víctimas y numerosos heridos, así como graves daños materiales, incluso a muchas iglesias".

    El papa "ofrece sufragios por el eterno descanso de los fallecidos y eleva al señor sus oraciones por la pronta recuperación de los afectados por esta tragedia", se lee en el mensaje.

    Sentido pésame

    Asimismo, pide que transmita el sentido pésame "a los familiares que, en esta hora de profundo dolor, lloran la pérdida de sus seres queridos" y de igual modo, "asegura su cercanía espiritual y manifiesta su gratitud a cuantos con generosa entrega, trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia a los damnificados".

    El terremoto de magnitud 7.4 deja al menos 132 muertos y centenares de heridos y un número no contabilizado de desaparecidos, así como decenas de edificios colapsados y graves daños en hospitales, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte, principalmente en el centro y oeste del país.Las primeras luces del día mostraron este martes con mayor claridad las heridas que dejó en Cali el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la víspera la mayor parte de Colombia y causó al menos 169 muertes, 85 de ellas en esta ciudad.

    El terremoto ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT), con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y 24 horas después la magnitud de la tragedia va en aumento a medida que las autoridades examinan edificaciones averiadas o completamente destruidas por la fuerza de la naturaleza.

    El amanecer reveló techos desplomados, paredes partidas, viviendas inhabitables y calles en las que todavía se busca a quienes quedaron atrapados entre los escombros.

    La noche y la madrugada en Cali, capital del departamento de Valle del Cauca, transcurrieron entre sirenas, luces de vehículos de emergencia y familias que prefirieron permanecer en las calles ante el temor de regresar a sus viviendas. 

    La zozobra se instaló en una ciudad que permaneció despierta y pendiente de las réplicas y de las noticias de los suyos.

    En espera de noticias

    En Ciudad Capri, un barrio donde colapsó un conjunto de apartamentos, familiares permanecen cerca de los escombros a la espera de noticias. En la carrera 56, frente a la Plaza de Toros Cañaveralejo, la búsqueda se concentra entre edificaciones destruidas mientras personas preguntan por niños, abuelos y otros familiares que quedaron atrapados.

    La emergencia golpeó sectores como Capri, La Alameda, Pampalinda, La Guadalupe, la Calle Quinta y Nueva Tequendama, además de zonas periféricas como Alto Nápoles, Los Chorros y Las Palmas, entre otros barrios.

    En todas esas zonas el paisaje se repite: casas destruidas, paredes rasgadas por la fuerza del temblor, ventanas destrozadas, muebles sepultados y viviendas que ya no ofrecen condiciones para ser habitadas.

    Miles de caleños pasaron la noche en albergues temporales instalados en la Plazoleta Jairo Varela, la Escuela Nacional del Deporte, la Cancha de Hockey y el Diamante de Béisbol.

    Los equipos de rescate continúan trabajando contrarreloj. La Policía desplegó un componente especializado en búsqueda y rescate urbano, que se sumó a unidades de Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja y organismos locales.

    "Estamos poniendo todas nuestras capacidades institucionales, humanas y técnicas, al servicio de los caleños para proteger la vida y apoyar la superación de esta emergencia", manifestó el comandante de la Policía Metropolitana de Cali, brigadier general Herbert Benavidez.

    La tragedia en los pueblos del Valle

    En Dagua, municipio situado en la ruta que comunica a Cali con la ciudad portuaria de Buenaventura, la alcaldesa Karol Villarejo informó de cuatro fallecidos, 300 viviendas afectadas, 80 colapsadas y 28 derrumbes. El municipio permanece sin energía y con dificultades de comunicación.

    "No tenemos energía, no tenemos señal de celular, la situación es crítica y en el hospital municipal nos ha tocado adecuar un parque aledaño para atender a las personas", expresó Villarejo.

    En Roldanillo, más de 1,000 viviendas resultaron afectadas y dos personas murieron, entre ellas el concejal Juan Carlos García.

    La gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, informó de graves daños en varios municipios del norte del departamento, como El Cairo, El Águila y Argelia.

    En El Cairo, según su información, cerca del 80 % de las casas del municipio colapsaron, mientras que los hospitales de El Águila y Argelia sufrieron daños que obligaron a montar otros de campaña.

    En Buenaventura, principal puerto del país en el Pacífico, las autoridades preparaban el envío de medicamentos, carpas, alimentos y elementos de aseo para las comunidades afectadas.

    Cali volvió a recibir la luz del día, pero no amaneció solamente entre ruinas, amaneció contando a sus muertos, buscando a sus desaparecidos y tratando de entender cómo reconstruir una vida que, en apenas unos minutos, quedó partida entre los escombros.El número de personas muertas por el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes a Colombia aumentó a 169, mientras que hay 668 heridos, según un balance parcial divulgado este martes por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales).

    "El balance preliminar asciende a 169 personas fallecidas en Colombia, 165 de ellas se registran en ciudades capitales, que concentran el 97,6 % de las víctimas mortales reportadas hasta el momento", explicó la institución.

    Cali, capital del departamento de Valle del Cauca (suroeste), tiene 85 fallecidos, seguida de Pereira, capital de Risaralda, que limita con San José del Palmar (Chocó), epicentro del terremoto, y suma 66 víctimas mortales, según la información.

    La cifra aportada solo recoge el desglose de las capitales del país, por lo que el balance no incluye las cifras de muertos y heridos en pueblos y zonas rurales de los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda y Chocó, los más afectados por la tragedia, ya que el Gobierno colombiano no actualiza datos desde el mediodía del lunes.

    El balance tampoco incluye cifras de desaparecidos, pese a que miles de personas han informado de que no encuentran a familiares y amigos.

    En esos tres departamentos, así como en Caldas y Quindío, en la zona cafetera del centro del país, hubo colapso de edificios, casas y daños en su infraestructura hospitalaria, aeropuertos, servicios públicos y sistemas de transporte.

    Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia son las principales ciudades que permanecen en alerta roja por la magnitud de los daños, y en total cuentan al menos 165 edificios colapsados.