Santo Domingo.- Un gomero que perdió la visión tras ser rociado con una sustancia química por un pasajero al que transportaba en su motocicleta durante un atraco, enfrenta una difícil realidad por las precarias condiciones en que vive en el sector La Toronja, en Santo Domingo Este.
Aunque hace más de una década logró establecer un pequeño negocio gracias a un reportaje realizado por este noticiero, los ingresos que genera apenas le alcanzan para cubrir su alimentación diaria.
Hace más de dos décadas, la vida de Domingo Martínez, hoy de 41 años, cambió para siempre.