SANTIAGO. – Familiares y amigos del sargento de la Policía Nacional José Ramón Henríquez Mejía, asesinado el jueves en el sector Barrio Nuevo, del distrito municipal La Canela, en Santiago, exigieron que se aplique todo el peso de la ley contra los responsables del crimen.
Henríquez Mejía era padre de tres hijos, entre ellos una niña de apenas siete meses de nacida, y tenía menos de un mes de haber ingresado a la Dirección Central de Investigación (DICRIM).
Sus familiares y allegados reclamaron justicia por su muerte y pidieron a las autoridades esclarecer las circunstancias en las que ocurrió el hecho.Mientras tanto, la Policía Nacional informó que dos personas señaladas como presuntas implicadas en el crimen se habrían entregado a las autoridades.
Hasta el momento, no se han ofrecido mayores detalles sobre la identidad de los sospechosos ni sobre las circunstancias en las que ocurrió la muerte del agente.
