La situación penal del militar que mató a su esposa en el hospital Darío Contreras se complica de forma drástica, con el enfrentamiento de una condena de 30 años de reclusión mayor, tras el fallecimiento de una segunda persona a la que hirió durante el trágico suceso.
Tras una semana de permanecer en estado crítico en el referido centro médico, murió ayer Marilenny Cuello, convirtiéndose en la segunda víctima de las balas disparadas por Tony Vallejo, sargento del Ejército de la República Dominicana.Valentín Medrano, abogado Penalista, dijo que sin dudas, la muerte de una segunda persona le agrava la situación al victimario, llevándolo a enfrentar una pena de 30 años de cárcel.
Declaró que no se le puede poner una pena mayor, porque aún no está en vigencia la sumatoria del cúmulo de penas.
El militar se encuentra en prisión cumpliendo una medida de coerción de tres meses, impuesta por ambos casos.
En el derecho penal dominicano, cuando la segunda víctima fallece a causa de las heridas originales, el escenario jurídico cambia por completo, pasando de un concurso de delitos (un homicidio y un intento de homicidio) a un doble homicidio.
Mientras la segunda persona estaba herida, el agresor enfrentaba cargos por un homicidio consumado y un intento de homicidio (tentativa). Al morir la segunda persona como consecuencia directa de la agresión, la tentativa desaparece y el cargo se transforma automáticamente en un segundo homicidio consumado.
En República Dominicana no existe la acumulación material de penas para que se cumplan de forma consecutiva por encima del límite constitucional.
Sin embargo, el artículo 304 del Código Penal establece una excepción crucial: El homicidio se castiga con la pena máxima de 30 años de reclusión cuando ha sido precedido, acompañado o seguido de otro crimen.
Al haber dos muertes en un mismo evento, la comisión de un homicidio se convierte en la circunstancia que agrava al otro.
Por lo tanto, incluso si no hubo planificación previa (es decir, si no fue un "asesinato" originalmente), el simple hecho de haber matado a dos personas en el mismo episodio faculta a los tribunales a aplicar de forma directa la pena máxima de 30 años de reclusión.
En resumen: la muerte de la segunda persona elimina cualquier posibilidad de una pena menor por "heridas" o "tentativa" y coloca al imputado en el umbral directo de la condena máxima del ordenamiento jurídico dominicano (30 años), sin importar si el ataque fue planificado o espontáneo.
La víctima, de 45 años, fue atacada mientras salía del centro de salud, a donde había acudido para recibir atención médica tras sufrir un accidente de tránsito. El hecho se produjo la madrugada del lunes 22 de junio, cuando el sargento mayor del Ejército de la República Dominicana (ERD), Vallejo, atacó a tiros a su pareja sentimental, Nancy Sánchez Gálvez, provocándole la muerte.